El gobierno de México, junto con sus contrapartes de Brasil, Colombia y el Movimiento de Países no Alineados condenaron firmemente el ataque estadunidense contra Venezuela durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, y advirtieron de severas consecuencias a la Carta de la ONU y el multilateralismo en general si la comunidad internacional no aborda esta violación.
Pero después de un desfile de discursos de diversos países, la sesión de emergencia del Consejo de Seguridad convocada a solicitud de Colombia concluyó sin ninguna acción o resolutivo. Así, la reunión de este lunes ilustró tanto la importancia de este foro mundial único donde todos los países miembros tienen derecho a la palabra, pero a la vez la impotencia de esta misma organización ante acciones de los países más poderosos como Estados Unidos que se atreven a tomar acciones militares unilaterales en clara violación a la Carta de la ONU.
«El gobierno de México ha hecho explícita ya su posición de condena a la agresión militar del pasado 3 de enero contra objetivos en el territorio de Venezuela en clara violación del artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas”, declaró el representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, en su intervención en la sesión. “Estas acciones no deben permitirse, pues constituyen un severo golpe a la Carta de las Naciones Unidas y al multilateralismo”.
Vasconcelos habló después de los 15 miembros actuales del Consejo de Seguridad, afirmando que “hemos expuesto con claridad las graves e impredecibles consecuencias de la conducta irresponsable del gobierno de Estados Unidos para la estabilidad política, social y económica de América Latina y el Caribe, y en sentido general, para la paz y estabilidad internacionales”. El veterano diplomático concluyó que “el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad y sobre todo, la obligación de actuar de manera decisiva y sin dobles estándares ante violaciones graves a la carta y para restablecer la paz y la seguridad internacionales”.
Pero la estructura anacrónica del Consejo de Seguridad, la cual otorga a Estados Unidos y otros cuatro miembros permanentes el poder del veto sobre toda acción, garantiza que no actuará en este caso.
No obstante, los representantes de Estados Unidos fueron obligados a escuchar la oposición y condena internacional a su acción bélica y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa expresada por Venezuela, México, Brasil, Colombia, Cuba, China, Rusia y el representante en turno del movimiento no alineado con sus 120 países miembros (entre los cuales no esta México).
“El 3 de enero de 2026 constituye una fecha de profunda gravedad histórica, no sólo para Venezuela, sino para el sistema internacional en su conjunto”, explicó Samuel Moncada, el representante de Venezuela ante la ONU. “Ese día, la República Bolivariana de Venezuela fue objeto de un ataque armado e ilegítimo, carente de toda justificación jurídica por parte del gobierno de Estados Unidos de América”. El embajador aseguró a la comunidad internacional que a pesar de estos ataques las instituciones del gobierno venezolano funcionan, el orden constitucional ha sido preservado y que el Estado ejerce control efectivo sobre todo su territorio.
Con información de: La Jornada
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