¿Qué ha pasado con Danna? La cantante y actriz mexicana cuenta con una de las trayectorias más interesantes para analizar. Tiene 30 años de edad y 25 de carrera, es toda una vida frente a las cámaras en la que ha incursionado en todo lo que es posible: música, televisión, cine, teatro. Es una de esas personalidades que crecen junto a una generación completa y eso conlleva grandes satisfacciones, pero también grandes presiones.
Esta dualidad fue el tema principal de su último álbum, Childstar (2024). Si uno escucha su discografía con detenimiento, lo notará de inmediato: Danna jamás había sonado así, con un sonido dark pop, letras más arriesgadas, todo acompañado de un concepto visual que terminaba por darle sentido al cambio de nombre artístico que anunció en ese mismo año.
Pasó de Danna Paola a Danna, pareciera algo sutil, pero fue todo menos eso. En su documental Danna: Tenemos que hablar (2024), la artista habla de todo lo que ese “Paola” simboliza: un nombre artístico que ella no eligió, una infancia llena de reflectores, una carrera de la que no tomó las riendas… hasta ahora.
“Tenía que hacer Childstar para llegar a este nuevo proyecto”, me dice Danna desde su casa en Los Ángeles. Lleva unos dos años trabajando en lo que será su nuevo álbum, pero es imposible no hablar de este momento sin comentar todo lo que su disco anterior implicó para su vida emocional y profesional, profundamente ligadas.
Como artista no estoy detrás de la inmediatez. Creo que el proceso es de las cosas más lindas que tiene el arte. Fue cool ir construyendo el álbum, me dejé llevar por lo que se estaba recibiendo afuera, lo que los fans decían, para mí ellos son mi prioridad número uno en todo. A veces uno tiene que soltar el volante. Entiendo la industria, pero no me veo ahí [en la inmediatez], hoy ya no.
Mi prioridad en esta vida es el deleite, el disfrutar, mi proceso toma mucho tiempo mental y físico. No podemos presionar el arte, no podemos vivir en la inmediatez. Prefiero trabajar un tiempo largo en que todo lo que quiero que haga sentido, termine de hacer sentido y esté perfectamente acomodado como yo lo visiono. Es la primera vez que lo estoy experimentando como artista y como persona, entonces me lo quiero disfrutar mucho.
Con información de: Vogue México
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