De cara a la inauguración del Mundial 2026 y ante las movilizaciones anunciadas por la CNTE y otros siete colectivos, el gobierno federal activó el Plan Kukulcán, un dispositivo de seguridad aérea y terrestre, para resguardar las sedes y garantizar el traslado de las delegaciones al exEstadio Azteca.
Desplegará a 10 mil elementos de la Guardia Nacional, respaldados por fuerzas de la Defensa y Marina, además de un escudo aéreo con helicópteros Blackhawk, aviones F5 y drones.
Ante las marchas y bloqueos anunciados por la CNTE y los colectivos, las autoridades montaron el cerco de seguridad en la Última Milla en torno al Coloso de Santa Úrsula —en el que mañana arrancará el torneo— y les advirtieron: “No pasarán”.
A pesar del plantón en el Zócalo y de los retenes policiales que frenaron su avance a un kilómetro del recinto deportivo, el magisterio disidente ratificó su huelga nacional. Pedro Hernández, dirigente de la Sección 9, advirtió: “Estamos aquí porque hasta aquí nos dejaron llegar, pero tampoco hemos renunciado a que vamos a llegar al estadio”.
Arturo Medina, subsecretario de Gobernación, afirmó que se prioriza el diálogo junto a la CNDH para buscar que la libre manifestación coexista con el orden, asegurando que mañana “el acceso a los aficionados está garantizado” mediante vías alternas y filtros con códigos QR.
Con información de: Excelsior
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