En días recientes, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, presentó un programa denominado FIFA Forward Enterprise, con el que busca atraer inversión privada a cambio del 20 por ciento de los derechos de comercialización de las competencias organizadas por el máximo organismo del futbol internacional, incluidos los Mundiales varoniles y femeniles de selecciones, así como los torneos de clubes.

Infantino estableció el 19 de septiembre como fecha límite para que las federaciones afiliadas decidan si respaldan o rechazan el proyecto, el cual necesita al menos 106 votos favorables de los 211 miembros de la FIFA para ser aprobado.

La propuesta cimbró al mundo del futbol. La Unión de Asociaciones Europeas de Futbol (UEFA) comunicó de inmediato que todas sus federaciones se opondrían a la entrada de capital privado e, incluso, advirtió sobre un posible boicot a los próximos torneos internacionales organizados por la FIFA.

Al rechazo de la UEFA se sumaron la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf) y, recientemente, la Confederación Asiática de Futbol (AFC), organismos que también fijaron una postura contraria a la propuesta impulsada por el presidente de la FIFA.

A la creciente oposición se agregaron las declaraciones de personas cercanas al dirigente suizo. Carlos Cordeiro, uno de sus principales asesores, renunció a su cargo y criticó abiertamente el proyecto de inversión privada.

Una situación similar ocurrió con Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA, quien aseguró que parte del personal del organismo fue engañado durante la planeación del esquema financiero.

Estos episodios han generado un ambiente cada vez más adverso alrededor de Gianni Infantino. De acuerdo con reportes surgidos en Europa, el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, estaría impulsando la dimisión del actual presidente.

Las próximas elecciones para dirigir el organismo se celebrarán el 18 de mayo de 2027 en Rabat, Marruecos, durante el 77.º Congreso de la FIFA. Infantino pretende reelegirse para el periodo 2027-2031; sin embargo, distintas voces desde el Viejo Continente consideran complicado que llegue a los comicios en su actual posición.

Los señalamientos apuntan a que el dirigente habría perdido parte del control interno del organismo, una percepción alimentada por las críticas públicas y la salida de algunos de sus colaboradores más cercanos.

Con información de: Récord

Te puede gustar

Información importante

+ There are no comments

Add yours