En medio de una visita organizada por autoridades federales y estatales al Rancho Izaguirre, predio señalado como presunto centro de extermini0 y adiestramiento del crimen organizado, colectivos de búsqueda recorrieron las instalaciones en busca de indicios relacionados con personas desaparecid4s.

Durante la jornada, familiares de personas desaparecid4s denunciaron omisiones en los trabajos de excavación y falta de acceso a zonas clave del inmueble, ubicado en el municipio jalisciense de Teuchitlán.

En ese contexto, una madre buscadora, entre lágrimas, golp3ó el suelo de uno de los cuartos a los que se les permitió el acceso, dicha habitación en donde antes se habían encontrado cientos de prendas y calzado, y exigió a gritos que se excavara el área.

“Mira, ven, tócale aquí, mira cómo suena, está hueco”, repetía a una de sus compañeras del colectivo de buscadores, mientras otra mujer pedía una pala para verificar lo que consideraban un posible nuevo hallazgo.

Según denunciaron, el área señalada por la mujer no había sido intervenida ni analizada previamente por las autoridades, a pesar de presentar características que, de acuerdo con su experiencia como madres buscadoras, podrían corresponder a una fos4 clandestina. De acuerdo con la información de El Sol de México, la mujer acudió al sitio en busca de indicios de su hijo y su sobrino, Julio César, quienes se encuentran desaparecidos.

El momento fue documentado por varios medios de comunicación y difundido en redes sociales. La periodista Marcela Turati compartió el clip en la red X, donde narró: “Dentro del rancho, el terror. Una madre tirada en el piso, llorando a gritos, en trance, rodeada de cámaras de tv, queriendo excavar con sus uñas. Todas perplejas: nadie les explicó ‘los hallazgos’. Las que descubrieron el sitio, indignadas: la fiscalía había levantado todo”.

Con información de: Infobae

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