Si los precios del tomate suben debido a los nuevos aranceles sobre los productos cultivados en México, la propietaria de un restaurante, Teresa Razo, dice que sus negocios podrían quebrar.

“Le doy tres meses, y luego nos declaramos en bancarrota”, dijo Teresa Razo, propietaria de dos restaurantes, uno argentino y otro italiano, en el sur de California.

El 14 de julio, un acuerdo comercial entre EE.UU. y México, vigente desde hace casi tres décadas, podría dar paso a aranceles del 20,9 % sobre la mayoría de las importaciones de tomate mexicano. Esto podría significar precios más altos para los estadounidenses en el supermercado, en la pizzería, en cualquier lugar donde se utilicen tomates. Y para algunos pequeños negocios, el aumento de precios podría causar su cierre total.

Los aranceles al tomate son uno de los ejemplos más recientes de la caótica política arancelaria del presidente de EE.UU. Donald Trump, que ha sacudido el comercio mundial, ha dejado a las empresas con la incertidumbre de cómo planificar el futuro y ha generado inquietud entre los estadounidenses acerca del rumbo que podría tomar la mayor economía del mundo.

Los tomates cultivados en campo costaban a los consumidores estadounidenses aproximadamente US$ 1,70 por libra a partir de mayo de 2025, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Los precios al consumidor del tomate podrían aumentar aproximadamente un 10 % y la demanda podría disminuir un 5 % como resultado de estos aranceles, según Timothy Richards, profesor de agronegocios en la Universidad Estatal de Arizona.

Estados Unidos es el principal mercado para las exportaciones de tomate mexicano, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. En un informe de junio, el departamento concluyó que los nuevos aranceles probablemente causarían una caída en las importaciones de tomate y un aumento de precios.

Algunos productores estadounidenses afirman que ya es hora de implementar los aranceles, cuyo objetivo es combatir el dumping, o la práctica de vender exportaciones baratas en un mercado extranjero para rebajar los precios de los productos locales.

El Acuerdo de Suspensión del Tomate ha estado vigente desde 1996, estableciendo esencialmente un límite para las importaciones de tomate. El Departamento de Comercio anunció en abril su salida del acuerdo porque “el acuerdo actual no ha protegido a los productores de tomate estadounidenses de las importaciones mexicanas con precios injustos”, según un comunicado. Esto, a su vez, resultará en aranceles del 20,9 % sobre la mayoría de las importaciones de tomate mexicano.

Con información de: CNN

Te puede gustar

Información importante

+ There are no comments

Add yours