El reloj marcaba tres segundos. El balón descansaba en la yarda cinco. La lógica indicaba que el juego estaba condenado a a la frustración. Pero la lógica poco importa cuando se habla de la Selección Mexicana de flag football femenil. Diana Flores lanzó con precisión y Victoria Chávez atrapó el ovoide en la esquina de la zona de anotación. El touchdown selló un 26-20 sobre Estados Unidos en Chengdú y dio a México el bicampeonato de los World Games.
El desenlace no sólo entregó una medalla de oro. También ratificó una certeza: México llega a Los Ángeles 2028, cuando el flag debute en el programa olímpico, como el rival a vencer.
El partido en Chengdu, China fue un compendio de tensiones. Estados Unidos había logrado lo que parecía la jugada definitiva con apenas medio minuto en el reloj. México, fiel a su estilo, se negó a aceptar el guion. Una falta defensiva mantuvo viva la serie, y la ofensiva viajó campo abajo con una eficacia desesperada.
El último envío de Flores rompió el equilibrio y dejó en claro que, en este deporte, la diferencia puede escribirse en segundos.
Fue un juego duro, con equivocaciones que debemos corregir, pero que demuestra la solidez de nuestro programa”, explicó César Barrera, presidente de la Federación Mexicana de Futbol Americano. “El triunfo es consecuencia de años de trabajo con ligas estatales, torneos nacionales y capacitación. Lo que vemos en la selección es el reflejo de una estructura amplia que empieza desde las categorías infantiles”.
Con información de: Excelsior
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