El 31 de marzo de este año, los mercados, las industrias y también los Gobiernos contenían la respiración. Faltaban 48 horas para lo que Donald Trump había llamado épicamente “el Día de la Liberación”.
El presidente de Estados Unidos iba a dar el golpe final al tablero comercial global con la imposición frenética de aranceles. México, que envía el 80% de su producción al vecino del norte, estaba en vilo.
La presidenta Claudia Sheinbaum llamaba a la calma, pedía esperar, confiaba en los esfuerzos de su equipo. En las vísperas a que todo lo que tenía que ocurrir ocurriera, la mandataria envió a un último comité negociador a Washington. Ahí estaba Omar García Harfuch, el todopoderoso zar de Seguridad de México, y un abogado, de 37 años, entonces jefe de América del Norte para la Secretaría de Exteriores, Roberto Velasco.
Mientras el canciller, Juan Ramón de la Fuente, se quedaba en México, mantenía una llamada con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y recibía también al gobernador de Illinois, era Velasco quien iba a reunirse con el círculo más cercano a Trump. En esa escena, partida en dos territorios, se concreta la trayectoria fulgurante del que es el alfil de Sheinbaum para su misión más difícil: lidiar con Estados Unidos.
“Sí es una trayectoria muy excepcional, en el sentido literal de la palabra, hay pocas personas que se hayan especializado y crecido tanto como él”, apunta una fuente cercana a la Cancillería mexicana por el actual encargado de despacho de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Muy discreto, leal y sumamente disciplinado, Velasco ha ido con los años ascendiendo posiciones dentro de la Cancillería. Algunas crisis de entonces se parecen a las de ahora. En 2019, el abogado tuvo que viajar de emergencia, como vocero de Ebrard, para tratar de contener la arremetida de aranceles con la que amenazaba ya entonces Trump. Al año siguiente de esa operación, Velasco es nombrado director general para América del Norte, un título que cambió primero por el de jefe de Unidad, en octubre por el de subsecretario, y desde final de este noviembre, ya por el de encargado de despacho de la SRE, tras la licencia temporal de Juan Ramón de la Fuente por una intervención de columna.
“Ha sido una evolución muy rápida. Él ha estado en la misma posición con tres secretarios de Exteriores distintos, Ebrard, Alicia Bárcena y De la Fuente, y con dos presidentes, López Obrador y Sheinbaum. Eso sí es sorprendente, pero muestra que tiene el talento, la disciplina y las bases”, señala esta fuente. “Ya se ha hecho especialista en Estados Unidos y eso no necesariamente se repite tanto en este Gobierno”.
Velasco se ha convertido en una figura clave para Sheinbaum, quien tiene plena confianza en él. En las 14 llamadas que la presidenta ha tenido con Trump, el abogado ha estado presente. “Hay tres personas que son permanentes en esas llamadas: Juan Ramón, Ebrard y Roberto”, confirma otra fuente cercana a Exteriores. “Claramente, Roberto ha jugado un papel extenso; él es quien está permanentemente viendo ciertos temas”.
Con información de: La Jornada
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