En medio de un ambiente de tensión debido a las recientes protestas en contra de la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), así como de algunos patrocinadores, hoy se llevará a cabo la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Corti-na 2026, donde surgió una nueva controversia por un posible caso de dopaje relacionado con la presunta aplicación de inyecciones en los genitales por parte de los saltadores de esquí para modificar sus trajes y así mejorar la aerodinámica.
A pocas horas del arranque de la justa invernal, que se llevará a cabo en Italia, los responsables antidopaje del certamen afirmaron que investigarán las sospechas sobre un método que habrían usado saltadores de esquí para aumentar el tamaño de su p3ne, con el objetivo de mejorar sus resultados.
“El salto de esquí es muy popular en Polonia, así que les prometo que voy a investigarlo”, afirmó el presidente polaco de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), Witold Banka, en conferencia de prensa.
Las sospechas, reveladas por la prensa alemana, se sustentan en la teoría de que saltadores de esquí se aplicaron inyecciones de ácido hialurónico para incrementar el volumen de su entrepierna y así modificar la amplitud de su traje de competición.
El procedimiento permitiría a los saltadores obtener una mayor superficie en el aire para volar más tiempo y, por tanto, aterrizar más lejos.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista científica Frontiers, sumar dos centímetros al contorno de un traje reduce la resistencia al aire cuatro por ciento y aumenta la sustentación en cinco por ciento. En teoría, esa mejo-ra podría significar hasta 5.8 metros más en la distancia del salto.
Con información de: La Jornada
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