El estadounidense Jordan Stolz irrumpió en el escenario olímpico de Milán-Cortina al establecer un nuevo récord olímpico en los 1.000 metros de patinaje de velocidad. Con apenas 21 años y siete títulos mundiales en su haber, Stolz se consolidó como la nueva figura del patinaje estadounidense al conquistar el oro y revitalizar el interés de su país en este deporte, emulando gestas históricas como la de Eric Heiden en Lake Placid. Stolz cruzó la meta en 1 minuto y 6,28 segundos, una marca que quebró el registro vigente desde hacía 24 años y le valió el mayor margen de victoria en la disciplina desde 1984.
En los primeros 600 metros, Stolz llegó a sentir que perdía terreno ante De Boo, algo inusual para un corredor de su categoría. El propio Stolz reconoció después de la carrera que los nervios estuvieron presentes en ese tramo inicial: “Claro. Apreté los dos brazos. Porque de verdad no quería perder”, confesó.
En la última vuelta, sin embargo, Stolz demostró su capacidad de remate. El propio De Boo, de 22 años, admitió la superioridad del estadounidense en el cierre: “Tenía muchas esperanzas, pero su última vuelta es simplemente increíble. Se oyen sus patines venir. Y es bastante escalofriante”. Finalmente, Stolz se impuso por medio segundo, mientras De Boo se llevó la medalla de plata y el chino Ning Zhongyan completó el podio con el bronce. Nadie más estuvo a menos de un segundo del nuevo campeón olímpico.
El drama de la final se intensificó con el incidente entre Joep Wennemars y Lian Ziwen. El neerlandés, campeón mundial de 1.000 metros en 2025 e hijo del ex campeón mundial Erben Wennemars, chocó con el patinador chino durante el undécimo par, lo que le impidió completar su recorrido con normalidad. Visiblemente frustrado y con el rostro desencajado, Wennemars reclamó la posibilidad de un reskate, que finalmente le fue concedido. Con solo 15 minutos para recuperarse, el neerlandés volvió a la pista, pero no logró mejorar el tiempo de Stolz ni colarse en el podio: terminó quinto, extenuado por el esfuerzo y convencido de que el incidente le robó una medalla. Según una traducción proporcionada por periodistas holandeses, Wennemars manifestó su enojo por la situación, aunque reconoció las disculpas de Ziwen.
El impacto de la victoria de Stolz es significativo para Estados Unidos en el marco de los Juegos Milán-Cortina. Su presea representa el cuarto oro para la delegación, sumándose a los éxitos de Breezy Johnson en el descenso femenino, el título por equipos en patinaje artístico y el triunfo de Elizabeth Lemley en los baches femeninos. Además, la actuación de Stolz revitaliza la tradición estadounidense en el patinaje de velocidad y lo posiciona como el heredero natural de figuras legendarias como Eric Heiden, quien estuvo presente en las gradas junto al reconocido rapero Snoop Dogg. Stolz, emocionado, declaró: “Es genial haber podido ganar delante de ambos. Estoy seguro de que lo estaban disfrutando. Definitivamente no los decepcioné”.
Con información de: Infobae
+ There are no comments
Add yours