Mucho se ha contado que Anabel Ferreira fue quien le dio a Eugenio Derbez una de sus primeras oportunidades en televisión al sumarlo al elenco de su programa “Anabel”. Pero antes de ese impulso hubo otro “jefe”… y además era un niño.
Carlos Espejel, entonces famoso por su personaje de Chiquidrácula, dice que invitó a Derbez a participar como su patiño en algunas presentaciones teatrales que el actor infantil realizaba en el Teatro Los Pinos de Los Ángeles. Derbez aceptó sin pensarlo mucho y durante varios días fue una de las víctimas escénicas del pequeño vampiro.
Así que, antes de convertirse en productor, director y estrella internacional, Derbez tuvo que aprender algo fundamental del espectáculo: el colmillo no distingue edad.
Con información de: El Universal
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