La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica en torno al sarampión. El organismo precisó que la región registra el mayor número de casos confirmados en 22 años y mantiene un riesgo muy alto para la salud públicadebido a brotes activos, brechas de inmunización y elevada movilidad.
La OPS conminó a los países de las Américas a reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante los brotes de sarampión.
Este año, hasta la semana epidemiológica 28 de 2026, que finalizó el 18 de julio, la región notificó 47 mil 459 casos confirmados de sarampión en 16 países y un territorio. De ellos, 44 fallecimientos se registraron en tres países. “Esto representa más de tres veces el total registrado durante todo 2025, cuando se notificaron 15 mil 11 casos confirmados en 15 países y 32 defunciones en tres países.
Detalla que Guatemala, México, Estados Unidos y Perú concentran 95 por ciento de los casos confirmados este año.
Aunque algunos de los mayores brotes de la región muestran señales recientes de desaceleración, la transmisión continúa activa en varios países y según una evaluación de riesgo, actualizada publicada esta semana por la OPS, el riesgo para la salud pública asociado al sarampión en las Américas continúa clasificándose como muy alto.
Esta clasificación se sustenta en la persistencia de brotes activos, las brechas de vacunación, la acumulación de personas susceptibles y la elevada movilidad asociada con viajes internacionales y eventos masivos, factores que pueden favorecer la propagación del virus dentro y entre países.
La evaluación también destaca el aumento de la mortalidad observado en 2026 en comparación con 2025, así como la detección de casos en nuevas áreas geográficas y el impacto desproporcionado en poblaciones con mayores barreras de acceso a los servicios de salud, incluidas comunidades indígenas y grupos poblacionales con bajas coberturas de vacunación.
“El sarampión no da margen a la complacencia. Sabemos cómo detenerlo: alcanzar altas coberturas de vacunación, detectar cada caso sospechoso de manera temprana y responder con rapidez para cortar las cadenas de transmisión”, afirmó Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa de Inmunizaciones de la OPS. “Cada brote pone de manifiesto las brechas de inmunidad que aún persisten y que deben cerrarse con urgencia, especialmente en niños, comunidades con baja vacunación y poblaciones con menor acceso a los servicios de salud”.
Con información de: La Jornada
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