Un equipo científico captó por primera vez a un tiburón en las profundidades de las gélidas aguas de la Antártida, un hallazgo que abre nuevas interrogantes sobre la distribución de estas especies en un contexto de cambio climático.
Las imágenes grabadas en enero de 2025 por el Deep-Sea Research Centre de la Universidad de Western Australia muestran un tiburón dormilón (Somniosus pacificus) de entre 3 y 4 metros de largo.
Para los investigadores, este es el primer y único registro visual de un tiburón en el océano Antártico —también llamado océano Austral—, ya que consideraban que estos animales marinos no habitaban tan hacia el sur.
«No esperábamos ver tiburones allí porque, por regla general, no aparecen en la Antártida. Y ni siquiera es pequeño. Es un pedazo de tiburón. Son tanques», afirma Alan Jamieson, director y fundador del centro de investigación.
Ante comportamientos o avistamientos inusuales en el mundo animal, se abre la interrogante sobre los efectos del cambio climático o el calentamiento oceánico, que podría estar empujando especies hacia latitudes más frías.
«Con la tasa de calentamiento y la probable amplia tolerancia térmica de la especie, lo más probable es que su distribución se mantenga constante», afirma la oceanógrafa Jessica Kolbusz, del mismo centro de investigación, en declaraciones recogidas por ABC News.
Sin embargo, Kyne advierte que existen pocos datos sobre cambios de distribución en esa remota región. También es posible, añade, que el ejemplar descubierto haya estado allí desde hace tiempo sin ser detectado.
Con información de: DW
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