La Selección de Portugal aterrizó el viernes 12 de junio en Palm Beach (Florida), sede de su concentración en Estados Unidos durante la fase de grupos del Mundial, donde se encuentra la residencia oficial del presidente estadounidense, Donald Trump.
La expedición portuguesa tocó tierra en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach poco antes de las 7:00 p. m. hora local. Los primeros en bajarse de la aeronave fueron Cristiano Ronaldo y Bernardo Silva, dos de los referentes del combinado lusitano, siendo captados por los medios de comunicación acreditados.
Tras el desembarco, el seleccionado subió a un autobús que lo trasladó hasta el lujoso Four Seasons Resort Palm Beach, el hotel donde se alojarán los jugadores, durante toda la primera fase del certamen.
De acuerdo con la información suministrada a través de su página web, el resort de cinco estrellas está ubicado en el corazón de Palm Beach, frente al océano Atlántico. Cuenta con un tramo privado de playa, y garantiza la privacidad de sus huéspedes.
Entre los múltiples millonarios que acoge la isla se encuentra el propio Trump, quien posee su residencia oficial en Mar-a-Lago, una mansión de 126 habitaciones convertida en un club privado ultraexclusivo, separada por apenas seis kilómetros del hotel de Portugal.
Los entrenamientos del combinado luso tendrán lugar un poco más hacia el interior, en unas instalaciones ubicadas en la también exclusiva localidad de Palm Beach Gardens, que ya fueron especialmente adecuadas para recibir a los 26 jugadores y el cuerpo técnico liderado por Roberto Martínez.
El primer entrenamiento en suelo americano tendrá lugar este sábado 13 de junio, cuatro días antes del estreno de Portugal en el Mundial contra República Democrática del Congo en Houston (Texas), lugar donde también afrontarán su segundo partido de la fase de grupos ante Uzbekistán.
La escuadra capitaneada por el “Bicho” quedó encuadrada en el grupo K, junto a Colombia y Uzbekistán, además del conjunto africano. El último encuentro será ante el combinado sudamericano en Miami, a escasos kilómetros de su lugar de concentración.
Portugal era una de las últimas selecciones que faltaban por viajar a Norteamérica para la disputa del Mundial, que comenzó el pasado 11 de junio en México. Los dirigidos por el español Roberto Martínez sellaron su preparación para el torneo de selecciones luego de dos amistosos con los que se despidieron de su público con victorias ante Chile y Nigeria, ambas por marcador de 2-1.
Con información de: Infobae
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